martes, 22 de mayo de 2012

Los iluminados…



En los primeros siglos de nuestro cristianismo a los bautizados se les llamaba iluminados, esto, era porque en el sacramento del bautismo y mediante su preparación recibían una gracia especial que les permitía ver todo de manera diferente. En la Iglesia primitiva era llamado también “Iluminación”, y es que la fe es un camino de iluminación.
Durante la celebración de la vigilia pascual del año pasado el Santo Padre nos enseñaba cual era el significado de la luz con estas palabras: “En primer lugar está el fuego que se convierte en luz. Mientras la procesión se abre camino a través de la iglesia, envuelta en la oscuridad de la noche, la luz del Cirio Pascual se convierte en una onda de las luces, y nos habla de Cristo como la verdadera estrella de la mañana que nunca se pone, el Señor resucitado en el quien la luz ha vencido a las tinieblas”
La luz de Cristo se entiende a la luz de sus seguidores. La luz de Cristo es la que ilumina nuestro camino... por lo tanto hay que ser participes activos en el desarrollo de la fe y de la preservación de los valores morales a todo nivel, exhortando a tiempo y a destiempo y con prudencia enseñar el amor de Cristo. La luz de la esperanza es Cristo Resucitado en el corazón de cada ser humano de Buena voluntad. ASÍ PUES, SOMOS LA LUZ DEL MUNDO, PORQUE PRIMERAMENTE CRISTO ES LA LUZ, LO ES EN NOSOTROS, Y TAMBIÉN LO ES DE ESTE MUNDO.

1 comentario:

El Ceremoniero dijo...

Somos la luz que lleva a otros a la Luz de Cristo.