lunes, 5 de noviembre de 2012

El Origen de nuestra fiesta!


Quisiera compartir con uds el relato eucarístico del Siglo II de San Justino que fue tomado por el concilio Vaticano II para la estructura de nuestra actual celebración...
 
Así la relataba S. Justino en el siglo II

"El día que se llama día del sol tiene lugar la reunión en el mismo sitio de todos los que habitan en la ciudad o en el campo.

Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas, tanto tiempo como es posible.

Cuando el lector ha terminado, el que preside toma la palabra para incitar y exhortar a la imitación de tan bellas cosas.

Luego nos levantamos todos juntos y oramos por nosotros... y por todos los demás donde quiera que estén, a fin de que seamos hallados justos en nuestra vida y en nuestras acciones y seamos fieles a los mandamientos para alcanzar así la salvación eterna.

Cuando termina esta oración nos besamos unos a otros.

Luego se lleva al que preside a los hermanos pan y una copa de agua y de vino mezclados.

El presidente los toma y eleva la alabanza y gloria al Padre del universo, por el nombre del Hijo y del Espíritu Santo y da gracias largamente porque hayamos sido juzgados de esos dones.

Cuando terminan las oraciones y las acciones gracias todo el pueblo pronuncia una aclamación diciendo: Amén
Cuando el que preside ha hecho la acción de gracias y el pueblo le ha respondido, los que entre nosotros se llaman diáconos distribuyen a todos los que están presentes pan, vino y agua eucaristizados y los llevan a los ausentes." (Apología 1 65-67 Vers. Cat. Igl. Cat. Nº 1345)

3 comentarios:

Abraham dijo...

Muy bueno, Alberto, gracias por compartirlo. Sigue así.

Anónimo dijo...

que hermoso

quédate con nosotros, Señor

padre pineda

Militos dijo...

Qué pena que no sigas escribiendo, siento haber llagado tarde porque este relato me ha gustado muchísimo.

Anímate, merece la pena.